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l : latina@peacelink.it 22 November 2004 • 6:32PM -0500

DEUDA EXTERNA: Proyecto de Ley-CONSULTA POPULAR VINCULANTE - EL G20 CRITICA LA INGENTE DEUDA ARGEN
by Lamgen-Patagonia

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EL G20 CRITICA LA INGENTE DEUDA ARGENTINA-* link*último momento





DEUDA EXTERNA: MAÑANA VAN AL PARAR AL FMI 145 MILLONES DE DOLARES, EN PAGO
POR LA DEUDA





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                                     Proyecto de ley



                      CONSULTA POPULAR VINCULANTE



DEUDA EXTERNA: O Se interrumpen los pagos y las negociaciones para que sea
el pueblo el que decida o  continúa decidiendo el gobierno nacional





Artículo 1°.- Convócase a Consulta Popular Vinculante, en los términos del
artículo 40 de la Constitución Nacional y de los Títulos I y III de la ley
25.432, a fin de que la

población emita opinión respecto a la deuda externa: si sobre ello debe
continuar decidiendo el gobierno nacional o si se deben interrumpir los
pagos y las negociaciones y ser el pueblo el que decida en definitiva.



                   Propuestas de voto:



      a) Sí, voto afirmativamente porque se interrumpan los pagos y las
negociaciones vinculados a la deuda externa que se reclama al país para que
sea el pueblo el que decida en definitiva mediante una nueva consulta
popular vinculante y luego de que se investiguen sus orígenes, sus montos,
lo que ya se pagó, los criterios que el llamado G-7, el FMI y los acreedores
privados han exigido y exigen para su pago, la relación entre los pagos de
la deuda y el empleo, el salario, la educación y la salud, las posibilidades
o no de acciones latinoamericanas conjuntas y las consecuencias favorables o
desfavorables que  puede tener pagar o no pagar en el futuro.



       b) No, voto negativamente ya que considero que debe ser el gobierno
nacional el que continúe decidiendo sobre todo lo referido a la deuda
externa.



Artículo 2°.- La Consulta Popular Vinculante se realizará a partir de los
120 días  contados desde la publicación de la presente ley.



Artículo 3º.- En caso de resultar triunfante la opción de voto a), de las
dos previstas en el artículo 1º, se realizará una nueva consulta popular
vinculante en un plazo que no sea inferior a seis meses y no mayor a un (1)
año de realizada la primer consulta convocada por la presente ley a efectos
de

que el pueblo decida efectivamente si se deja de pagar la deuda externa o si
se reinician los pagos interrumpidos.



Artículo 4º.- El Poder Ejecutivo Nacional deberá garantizar la publicidad de
la Consulta, asegurando una amplia y equitativa difusión de los distintos
enfoques sobre el tema en los medios masivos de comunicación, asegurando
espacios gratuitos en los mismos para todas loas posiciones.



Artículo 5°.- Comuníquese al Poder Ejecutivo Nacional.




Luis F. Zamora

AUTODETERMINACIÓN Y LIBERTAD
(Presentado 23 - 6 - 04  -    expte. 3711 -04)



                           FUNDAMENTOS



Señor Presidente:



                               1.- Luchar por una consulta popular
vinculante.

Mediante este proyecto de ley proponemos  la convocatoria a una consulta
popular vinculante en todo lo referido a la deuda externa. Es decir cuyo
resultado sea obligatorio para el gobierno nacional. Ello en el marco de lo
establecido en el artículo 40 de la Constitución nacional y la
reglamentación instrumentada mediante la ley 25.432.

La consulta tendría como objeto que los convocados resuelvan si se
interrumpen los pagos y las negociaciones vinculados a la deuda externa que
se reclama al país para que sea el pueblo el que decida en definitiva
mediante una nueva consulta popular vinculante y luego de que se investiguen
sus orígenes, sus montos, lo que ya se pagó, los criterios que el llamado
G-7, el FMI y los acreedores privados han exigido y exigen para su pago, la
relación entre los pagos de la deuda y el empleo, el salario, la educación y
la salud, las posibilidades o no de acciones latinoamericanas conjuntas y
las consecuencias favorables o desfavorables que  puede tener pagar o no
pagar en el futuro o si debe ser el gobierno nacional el que continúe
decidiendo sobre todo lo referido a la deuda externa.



De triunfar la primer opción una segunda consulta después del debate y la
investigación correspondiente le permitirá al pueblo decidir efectivamente
los pasos a seguir.

La opinión de Autodeterminación y Libertad ha sido expuesta de todas las
formas que hemos podido respecto a que debe ser desconocida y por lo tanto
dejar de pagarse esa deuda que se nos reclama. Pero evidentemente existen
otras opiniones empezando por la de todos los partidos y dirigentes que han
gobernado desde la dictadura militar hasta la fecha coincidente con la de
los grupos económicos que operan en el país y la de los organismos
financieros internacionales.

Pero precisamente esos sectores han impedido un debate democrático sobre el
tema y sobre todo se han negado a que sea el pueblo el que decida.
Consideramos que esta imposición debe ser derrotada. No debemos permitir
que se siga resolviendo sin  la participación, el debate y la decisión
popular. No debemos aceptar como pueblo que se nos siga diciendo que pagar o
pagar es el único camino y nos lo impongan sin más. O que incluso -como
Kirchner ahora-  se le diga al pueblo que se están llevando adelante
negociaciones en las que esta vez sí, en la versión oficial, se priorizan
"la deuda interna" sobre la externa  cuando en realidad lo que hay es más de
lo mismo. La imposición del pago, las concesiones y los ajustes se imponen
igualmente aunque mediante el fraude y el engaño.

El pueblo argentino enfrenta circunstancias dramáticas. Detrás del
palabrerío y la demagogia gubernamental -que  gran parte de los medios de
comunicación difunden en forma cómplice-   hay un país saqueado y que
amenaza con continuar en la pendiente por la aplicación de similares
políticas. El gobierno no abrirá un debate nacional ni va aceptar que la
población decida sobre el presente, nuestro  futuro y el de nuestros hijos.
Tampoco va a recurrir a la lucha conjunta con los pueblos latinoamericanos.

No va a convocar a la consulta popular que proponemos y el Congreso
Nacional ya ha mostrado que ha renunciado a cumplir con lo que la propia
Constitución le indica.  Tenemos que pelear por arrancar ese derecho
democrático elemental.

Es un desafío que peleemos por hacernos cargo y autodeterminarnos como
pueblo. Cada vez que delegamos esa tarea en los "de arriba" estamos dejando
de hacernos cargo de lo que tenemos que hacer nosotros como pueblo.

Pelear por decidir. Y más por decidir en un tema como el de la deuda externa
que incide directamente en la falta de trabajo, en el salario que no
alcanza, en la falta de salud o de vivienda o la imposibilidad de acceder a
una educación plena Lo que implica ser y hacernos responsable de lo que
vayamos resolviendo. No dejar en manos de los que gobiernan que sigan
actuando  contra nuestras necesidades.

                                 2.- La extorsión y el saqueo imperial



Argentina se está viendo sometida a una sistemática política extorsiva por
el llamado Grupo de los Siete (G-7) integrado por EE.UU, Inglaterra, Italia,
Canadá, Alemania, Francia y Japón, por el FMI, el Banco Mundial y el BID,
por poderosos fondos internacionales de especuladores, por tribunales
norteamericanos y europeos, de imposiciones, amenazas, presiones, chantajes,
embargos e inhibiciones, exigencias de pago de deudas ilegítimas e inmorales
para un país devastado con un habitante cada dos sumido en la pobreza.

                                  Esta política imperial, propia de usureros
y explotadores acostumbrados a vivir con el saqueo de las riquezas
producidas por el trabajo de otros, debe ser rechazada. Pisotea sentimientos
elementales de independencia y autonomía de un pueblo soberano. Razones
vinculadas a la dignidad reclaman repudiar estas agresiones. Pero además
necesitamos defender las riquezas que producimos como única forma  de
empezar a combatir las causas de la dramática situación que atravesamos.

A partir del golpe del 24 de marzo de 1976 -cuando la deuda externa llegaba
a un poco más de 7.500 millones de dólares- y durante toda la dictadura
militar la deuda externa que se le reclama al país creció en forma
dramática y repudiable. Cuando asumió la presidencia Raúl  Alfonsín el monto
reclamado había crecido a más de  40.000 millones de dólares. Lo mismo
ocurrió en otros países.

Desde esa fecha hasta la actualidad numerosos sectores en el país se han
movilizado y luchado para repudiar sus pagos y las condiciones de
sometimiento y saqueo exigidas por los organismos financieros
internacionales y los países imperiales citados. En América Latina y en el
mundo se vivieron y se viven procesos de rechazo similares.

Incluso a partir de una denuncia realizada por Alejandro Olmos en 1982 el
Juzgado Federal Nº  2 de la Capital Federal determinó en 1999 -en fallo que
quedó firme- que la mayor parte de la deuda externa argentina tenía un
origen espurio y remitió los antecedentes y la sentencia a este Congreso
Nacional.

Sin embargo los gobiernos de Alfonsín, de Menem,  de de la Rúa, de Rodríguez
Saa y de Duhalde reconocieron esa deuda de origen ilegítimo y la continuaron
pagando y aumentando. Este Congreso, a pesar de la normativa constitucional
que le otorga competencia  para "arreglar el pago de la deuda interior y
exterior de la Nación" (actual art.75. inc. 7 de la C.N.) y los numerosos
proyectos presentados en ese sentido, se ha negado sistemáticamente a asumir
sus responsabilidades y cumplir sus obligaciones sobre el tema.

Resultado: en el 2003 el país estaba devastado a causa en gran parte de todo
lo pagado y sus implicancias de entrega y saqueo de las riquezas del pueblo
y de ajuste sobre sus condiciones de vida. Pero a pesar de las fortunas
remitidas al exterior en concepto de pagos y del cumplimiento dócil de las
exigencias de la usura, el monto de la deuda ascendía a  más de 180.000
millones de dólares. Desee el 2001 un poco más de la mitad de ese monto
reclamado por titulares particulares de bonos de deuda está en cesación de
pagos; la otra mitad reclamada por el FMI, el BID y el BM nunca se dejó de
pagar hasta la fecha. El último viernes 18 de junio se pagaron al FMI nada
menos que 320 millones de dólares en efectivo. (Clarín,19 de junio de 2004).



                     3.- Néstor Kirchner y sus políticas de servil
continuidad.



El gobierno del presidente Kirchner continúa pagando sumas formidables y
aceptando negociaciones donde en lo sustancial el G -7 y el FMI imponen sus
criterios.  Mientras hacía discursos de barricada por los medios de
comunicación o en actos públicos, en las negociaciones ha aceptado suscribir
compromisos uno más perjudicial que otro para el país. Fundamentalmente cede
y paga. E incluso mientras discute un aspecto u otro, o aparenta posturas de
firmeza, mientras se le exigen medidas de ajuste, o aún cuando se
extorsiona descaradamente al país, Kirchner nunca deja de pagar; por
supuesto con la plata de todos.

Todo ello explica porque la economía y el producto crecen a niveles
propagandizados como inéditos (el año pasado más del 8%, este año
previsiblemente alrededor del 7%)  pero el nivel de vida del pueblo no
mejora. La plata se sigue yendo en gran parte al exterior por distintos
caminos y otra parte distribuyéndose injustamente acá. Los acuerdos con el
FMI y los ajustes siguen, en lo sustancial, teniendo características bien
ortodoxas adecuados a las circunstancias del país hoy. (En el primer
trimestre del año, por ej, el Producto Bruto Interno subió el 11,2% respecto
del primer trimestre del año 2003 pero la desocupación apenas bajó el 0,1%
en ese trimestre en relación con el último trimestre del año pasado, según
fuentes oficiales del propio INDEC; Clarín, 18 de junio de 2004).

No vamos a abundar aquí sobre la influencia de la deuda externa, los planes
de ajuste y saqueo del Fondo Monetario Internacional y el rol determinante
de los países del G-7, con los EE.UU. a la cabeza, sobre la situación que
sufrimos los pueblos latinoamericanos en especial en los últimos treinta
años. Razón por la cual hemos postulado una y otra vez que Argentina y
América Latina se retiren del Fondo Monetario Internacional lo que
significaría dejar de someterse a sus exigencias, condicionamientos, metas,
ajustes e inspecciones coloniales. Tampoco vamos a desarrollar aquí los
fundamentos sobre el origen ilegítimo y el carácter usurero de gran parte de
la deuda  pública más arriba mencionados ya que hemos tratado y denunciado
esos temas en otros trabajos y proyectos difundidos públicamente durante los
últimos veinte años y que han fundamentado nuestra postura que no debemos
pagar más esa deuda ilegítima y ya pagada varias veces a costa del
empobrecimiento masivo, crecimiento de la indigencia y del apoderamiento de
grandes grupos económicos de los resortes fundamentales de la economía del
país y de sus riquezas. Ha estimulado una gigantesca fuga de capitales que
ronda los 100.000 millones de dólares depositados en el exterior.

Este proyecto se refiere a la necesidad de que sea el pueblo el que detenga
este proceso de devastación y sumisión colonial.

Proponemos que sea el pueblo el que decida que actitud adoptar sobre los
reclamos y exigencias de pago y sus condicionamientos.

La política del gobierno consiste en seguir priorizando las exigencias de
pago y las políticas consiguientes  de ajuste. Incluso denunciamos que
pretenda exhibirse como un defensor de los intereses del país frente al FMI
y el G-7 en la búsqueda de tratar de mantener las expectativas del pueblo en
su gestión mediante posturas demagógicas que no responden a lo que en
realidad hace.

A) El acuerdo de septiembre del 2003 con el FMI.

En septiembre del 2003 Kirchner firmó un acuerdo con el FMI tan gravoso para
el país y el pueblo como los que firmaron algunos de sus antecesores. Volvió
a reconocer la legitimidad de la deuda, aceptó el monto, los plazos y los
intereses sin cuestionamientos así como también la competencia de los
tribunales norteamericanos, ignoró la responsabilidad principal del FMI y no
aprovechó el desprestigio mundial de esa institución de la usura, ocultó la
vulnerabilidad del FMI, del Banco Mundial y del BID ante la magnitud del
endeudamiento argentino, desaprovechó el marco político social -
latinoamericano para intentar acciones conjuntas, aceptó las presiones por
aumentos de tarifas a las empresas privatizadas y se comprometió a un ajuste
para garantizar lograr un superávit del 3% del PBI destinado a pagar deuda
externa al FMI y demás organismos citados.

A esto hay que agregarle leyes votadas con anterioridad promovidas por el
gobierno kirchnerista  pero que eran precondiciones para llegar al acuerdo
de septiembre  como la inmunidad penal para los miembros del directorio del
Banco Central (vieja exigencia del FMI y los banqueros) y las formidables
compensaciones que exigían los Bancos por la devaluación. Encima reconoció
un privilegio especial para los organismos  financieros para priorizar
pagarles (y sin quita alguna) por sobre los acreedores particulares
tenedores de bonos.

Sólo discutió tibiamente el monto del superávit del 2004 y transó finalmente
en uno exorbitante para las condiciones del país y del pueblo: el 3% del PBI
(2,4 nacional y 0,6 provincial). Para el 2003 Duhalde - Lavagna habían
pactado pagos equivalentes al 2,5%. (2,1 nacional + 0,4 provincial). Duhalde
primero y Kirchner después los abonaron durante el año pasado. El nuevo
acuerdo de Kirchner, por lo tanto, implicó para este año acatar más aumentos
respecto de lo suscripto por Duhalde en el 2003 . En realidad ningún
gobierno desde 1956 -cuando Argentina entró al FMI de la mano de la
"fusiladora"- se comprometió a pagar tanto en efectivo como lo ha hecho el
que encabeza Kirchner.

No obstante el insaciable usurero que es el FMI, en la previsión que la
recaudación podía crecer, propuso porcentajes más altos  para el 2005 y para
el 2006. Como el gobierno insistió en mantener el ya altísimo porcentaje
para el país del 3% para los tres años, el FMI les sacó la firma para un
acuerdo por tres años  pero con el compromiso de pago expresamente
establecido sólo para el 2004. El 2005 y el 2006 quedaron con el casillero
vacío. El Fondo pretende llenarlos con porcentajes más altos. El gobierno
igual firmó.

B) La propuesta "de Dubai"

Es dramático recordar que el acuerdo contempla que el citado superávit es
sólo para pagar a los organismos multilaterales, en primer lugar (a los
que, como señalamos, les reconoció privilegio), y la llamada "nueva deuda"
emitida para socorrer a los bancos y ahorristas mediante las distintas
series de Boden así como los llamados "préstamos garantizados" surgidos del
canje de deuda que realizara De la Rúa y Caballo en el 2001 cuyo pago  el
ex - ministro de los superpoderes aseguró con recaudación fiscal antes de la
cesación de pagos (de allí lo de "garantizado"). O sea que a pesar del
brutal ajuste que implica ese 3%, en el monto resultante de ese saqueo no
está incluída la refinanciación de la deuda restante que sí está en cesación
de pagos y cuyo monto ronda los 80.000 millones de dólares de capital más
unos 20.000 millones de dólares de intereses. Gran parte en manos de las
AfJP  (cerca del 40%), fondos "de inversión" (o fondos de especuladores y
timberos) norteamericanos, alemanes, italianos, japoneses (alrededor del
20%) o de tenedores individuales de bonos de habitantes de esos países o
incluso un pequeño sector de habitantes de Argentina.

       Por ello a los compromisos firmados con el FMI el gobierno agregó, el
año pasado en Dubai, una oferta -inamovible sostuvo- a esos supuestos
acreedores privados de regularizar los pagos-  sobre la base de una quita
del 75% del capital de la deuda, perdón total de los intereses atrasados
desde el 2001 a la fecha, y con relación al 25% restante largos plazos de
pagos a una muy baja tasa de interés. Al respecto téngase en cuenta que el
valor de esos bonos en el mercado ronda un poco más del 20% del valor
nominal. La quita ya la efectuó lo que se denomina el "mercado secundario".

Esa es la llamada "reestructuración de la deuda en default". El gobierno
agregó que eso es lo único que se puede pagar y por lo tanto no proponía una
negociación sino una oferta de condiciones inmodificables. Y fue además una
propuesta general cuyos detalles se reservó con la intención de empezar a
concretarla a fines del 2004 y así pasar septiembre donde deberá "negociar"
los casilleros vacíos de compromisos de pagos externos para el 2005 y 2006 a
los que ya hicimos mención.

Para pagar al FMI y a los demás organismos y a los "bonistas" el gobierno
aseguró que se iba a mantener en destinar el 3% del PIB contra las presiones
del FMI por aumentarlo y que de allí no se movía.

También insistió en que era una propuesta unilateral que no se sometía a
negociación. Se tomaba o se dejaba "ya que era lo único que Argentina podía
pagar si quería crecer". También era "la única forma", aseguró, "de que los
bonistas cobran si Argentina crecía".

C) Lo inmutable era mutable: la nueva propuesta de junio del 2004.

Lo cierto es que a principios de junio de este año y luego de más presiones
norteamericanas y europeas, del FMI  y de los demás "fondos buitres",y de
más discursos públicos de Kirchner y de Lavagna de compromisos con el pueblo
que de allí no se movían, el gobierno volvió a ceder en toda la escala.

Incluyó los intereses (que había asegurado que no se iban a pagar) a los
devengados entre diciembre del 2001 -que se entró en cesación de esos pagos-
hasta diciembre del 2003 (18.200 millones de dólares más), aumentó al triple
la tasa de interés ofrecida, incluyó en la propuesta un bono atado al
crecimiento con lo que más se crece más se paga e incluso si las adhesiones
de los "bonistas" superan el 70% se reconocerán los intereses caídos no sólo
hasta diciembre del 2003 sino hasta junio del 2004 (serían 4.300 millones de
dólares más)

La deuda reconocida en Dubai (en cesación de pagos y para reestructurar) era
de 81.000 millones de dólares y la quita era del 75%  (60.900 millones);
luego lo que se proponía pagar en Dubai era de alrededor de 20.000 millones
de dólares de la deuda impaga.

Con la propuesta de junio del 2004 y los intereses incluídos, la deuda
reconocida  es de más de 100.000 millones de dólares; que con la quita del
75% del capital (60.900 millones) más los intereses (18.200 millones) se
pasa a proponer pagar más de 40.000 millones de dólares ( resultado de
restar a los 81.000 millones la quita del 75% -quedan 60.900- y de sumarle
los intereses -que ahora sí se reconocen-  por valor de 18.200 millones.

Luego la quita pasa ahora a ser de alrededor del 60% en vez del 75% si
tomamos la nueva deuda reconocida de más de 100.000 millones (quita 61.000
millones). Pero en Dubai se había dicho que el capital reconocido era de
81.200 millones  y que era un reconocimiento inamovible. Si calculamos lo
que se ofrece ahora pagar de entre 38.500 millones y 43.200 millones -que
varía como dijimos según el grado de aceptación- la quita de lo ofrecido en
Dubai, con carácter "inamovible", ha pasado del 75% a alrededor del 50 %.
(De 80.000 millones que se reconoció como deuda en Dubai ahora se propone
pagar alrededor de 40.000 millones; la quita es del 50 % frente al 75%
engañosamente propagandizado).

En la "propuesta de Dubai" se había asegurado que la tasa de interés iba a
ser -según el bono elegido- de entre 0,5% y el 5,25%. En la nueva propuesta
subieron y van desde 1,35% a 8,21%, es decir se triplicaron. Como durante un
tiempo lo único que se abonará será intereses se concluye en que la nueva
propuesta implica triplicar el  pago ofrecido respecto de la anterior de
Dubai.

También anticipó  que elevaba la propuesta de superávit -que también era
"inamovible" del 3%- al 3,4 o 3,5% del PBI para afrontar los nuevos pagos a
que se comprometía. Todo esto implica aumentar (para las próximas décadas),
según los cálculos de Claudio Lozano (CTA),  más de 70.000 millones de
dólares en relación con lo que se proponía pagar en  Dubai.(Página 12, 2 de
junio de 2004) La misma propuesta que según Kirchner y Lavagna, era
"inamovible" y "se tomaba o se dejaba" tal como estaba.

Y a que aun si no se modifica nada en el futuro con esta propuesta de
aprobarse tal cual por los acreedores dejará a la Argentina  "con una deuda
pública de 125.000 millones de dólares, equivalente al 80 por ciento del
Producto Bruto Interno" mientras que en "diciembre de 2001, poco antes de la
tragedia económica la proporción era del 57%" de la deuda en relación con el
PIB. (Daniel Muchnik, Clarín, 7 de junio del 2004).

Los acreedores -como en cualquier cinchada en que el otro afloja y afloja,
el que está del otro lado tira con más fuerza- rechazaron la nueva oferta y
reclamaron más aun. Lavagna señaló que esa  "es la última propuesta" y
Kirchner aseguró "que no hay más repechaje" pero ya pocos  les creen.("Si el
gobierno flexibilizó la primera oferta, porqué no flexibilizaría la segunda"
, Muchnik, art.cit.)

Aún así como lo señala el economista Luis Becerra (EDI) la deuda pública
argentina es tan exorbitante "que el pago de sólo una porción de la misma
hace inviable el crecimiento y la distribución equitativa del ingreso y
también pone en riesgo el propio pago futuro de esa deuda". ("El FMI y el
progresismo ajustador - Herramienta - Nro. 24).   Por lo que, aunque el
gobierno hubiera logrado  que quedaran los criterios "de Dubai" o los de
ahora sin nuevas concesiones, todo es tan superficial que estallaría pronto
igual en tanto exigirían nuevos y más profundos ajustes. La política del
gobierno de pretender "negociar" con el FMI es un callejón sin salida como
lo demuestran los últimos veinticinco años de experiencia argentina,
latinoamericana y mundial. Ello más allá de tironeos  reales y/o posturas
demagógicas de Kirchner (como antes las de Alfonsín e incluso de otros mucho
más "audaces" ,aunque igualmente superficiales y demagógicas, que la de los
dos: Alan García en Perú, por ej.).

D) Conclusión:

En definitiva comprometerse a pagar más del 3% del PIB a los organismos
financieros y a los titulares de bonos implica adelantar que no piensa en
incrementos de significación en los haberes de estatales, docentes,
jubilados  ya que si lo hace no puede lograr ese superávit fiscal. .(Un
ejemplo lo constituye el aumento de 15$ por mes en el incentivo docente o el
anterior de 20$ para jubilados, o el de 150 pesos no remunerativos para los
estatales nacionales) Tampoco habrá casi recursos para invertir en obra
pública y por lo tanto para crear nuevas fuentes de trabajo. (Si se
descuentan los planes sociales  y a pesar del inédito crecimiento de la
economía la desocupación llega al 20%).  Por supuesto se descarta cualquier
estrategia de desarrollo.

Obviamente si cuando el Fondo exija determinar, en septiembre de este año,
el porcentaje del PBI como superávit exigido para destinar a pagar deuda
pública, el gobierno acepta una cifra más elevada aún para el 2005 y el
2006, la magnitud del ajuste será más brutal todavía.

Es donde se pone al desnudo la utilización gubernamental del concepto
"primero está la deuda interna" que hace en sus discursos. Justamente el
gobierno ha aceptado, como sus antecesores, que  "primero está la deuda
externa" que es la única deuda que está pagando, aceptando cumplir; la otra
sigue postergada y sólo aparece en discursos o afiches.

.

                       4.- ¿Una "causa nacional"? ¿y en manos sólo de dos?.



          El gobierno ha denominado a su política frente al Fondo y a la
deuda como una  "causa nacional" y ha señalado que lo que en definitiva  se
decida "involucrará a varias generaciones de argentinos".

Sin embargo las posturas del presidente Kirchner frente a esta "causa
nacional" ha recibido el apoyo entusiasta, decidido y firme "respecto de la
negociación de la deuda" de grandes empresarios incluso multinacionales y de
gobiernos y organismos financieros. Los empresarios fueron citados
especialmente por Kirchner para que sientan suya la "causa nacional" y se
pronunciaran públicamente. No dudaron en concurrir y apoyar.  Los nombres lo
dicen todo: Pagani (Arcor), Roggio y Cartellone (construcción),Wertheim
(Telecom), Techint, etc., etc. (La Nación, 14 de febrero). Frente a la
propuesta de junio de este año los respaldos fueron aun mayores.

"Deuda: fuerte apoyo de los empresarios", tituló Clarín el jueves 3 de
junio. Es que en un almuerzo empresario en agasajo a Kirchner se respaldó
explícitamente la nueva propuesta de junio del gobierno. Entre los
empresarios presentes estaban Pescarmona, Bagó, banqueros como Sacerdote,
Pagani, el petrolero Vicente, Mastellone, Elsztain, Ratazzi de la FIAT, los
supermercadistas Coto y Paulmann (de Disco), Vignart (Dow Química), Castro
(de Unilever), Wior (Movicom), Acevedo (Acindar). (Clarín, edic.citada). Por
su parte otras entidades empresarias respaldaron la nueva oferta del
gobierno a "los acreedores" entre ellas la  Unión Industrial (UIA), la
Asociación de Bancos Privados (ADEBA),  y nada menos que la Cámara de
Comercio, la Bolsa de Comercio, la Sociedad Rural y la Cámara de la
Construcción. (Clarín, edic. citada).

Algunos apellidos son conocidos, otros han cambiado, algunas empresas y
siglas son las mismas de siempre, otras se sumaron en la década menemista.
Apoyatura de la política económica de Martínez de Hoz y Videla, algunos de
ellos pasaron su deuda privada al pueblo gracias a Cavallo. Apoyaron a
Alfonsín que reconoció la estafa. Luego apoyaron a Menem y a Cavallo, el
plan Brady y las privatizaciones de las que algunos sacaron gran provecho. A
de la Rúa, sus "blindajes" y "megacanjes" y la continuidad de los ajustes
para pagar la deuda, a Duhalde por la devaluación y los negocios que
obtuvieron gracias a ella, la rebaja de los salarios que ahora pagan en
pesos o por la pesificación de sus deudas en dólares transferidas nuevamente
al pueblo. Hoy apoyan decididos a Kirchner. La continuidad es evidente. La
inexistencia de una "causa nacional" en la política de Kirchner también.

El embajador norteamericano ante la OEA, John Maisto también expresó su
apoyo "al modo como el Gobierno encaró la negociación con los bonistas
privados y a la decisión oficial de enviar tropas a Haití...La negociación
con los bonistas está en progreso y se ve como algo positivo". Recordó
además "el apoyo que la administración Bush dio al proceso de renegociación
de la deuda". (La Nación,, "Contundente elogio de los EE.UU. al gobierno", 4
de junio de 2004).

Curiosa forma de encarar la del gobierno lo que considera una "causa
nacional" que ha logrado la  "solidaridad" y el "apoyo" del presidente de
EE.UU. Bush y del primer ministro británico Blair, del FMI, de empresarios
videlistas - menemistas  -cavallistas, lavagnistas, de los senadores y
diputados del PJ, la UCR, los partidos provinciales integrados muchos por
antiguos funcionarios de la dictadura, liberales de la UCD de Alsogaray, de
la burocracia sindical de la CGT, ninguno de ellos como es notorio se han
destacado en la defensa de "intereses nacionales".  Especialmente la nueva
propuesta de junio tuvo el respaldo de Macri ("lo más destacable es la
decisión de sentarse a negociar la deuda"); del ex - funcionario de la
dictadura militar Natale ("la nueva propuesta es a todas luces más
razonable"), del radical Rozas ("apoyamos todas los esfuerzos para encarar
una mejor negociación de la deuda"). Hasta Carrió expresó su apoyo ("Ahora
que la cambió -se refiere a la propuesta- no es momento de críticas sino de
ser cautos en esta instancia decisiva para el país  y de apoyar la
negociación...abrir un debate sobre la propuesta...sólo serviría para
complicarle el frente externo al Gobierno").Todas declaraciones recogidas
por el diario Clarín, en su edición del 2 de junio del 2004.

Al seguir beneficiando a los mismos sectores el gobierno sigue postergando
al pueblo y sus necesidades. Como lo señala Daniel Muchnik "cuanto más pague
la Argentina por su deuda, menos plata habrá para inversiones, educación o
salud". (Clarín, art.cit). O como lo dice de otra manera el economista del
EDI, Claudio Katz,  "no se puede cumplir con Dios y con el Diablo".("Cómo
hacer el shock redistributivo", Foro Social Mundial).

Pero además, si es una "causa nacional" como dejarla en manos de sólo dos
personas? ¿Porqué aceptar que sólo Kirchner y Lavagna resuelvan algo que
efectivamente comprometerá a millones y millones de habitantes de este país
y por los próximos cuarenta años?

Si el presidente la considerara realmente una "causa nacional" -y no fuera
demagogia o intentos de manipuleo de la población- entonces coherentemente
debiera haber convocado a que sea el pueblo el que debata y decida los pasos
a seguir que comprometerán a "varias generaciones". ¿Cómo dejar en manos de
un individuo o dos (Kirchner - Lavagna) el destino del país y de varias
generaciones?.



                 5.-  El desafío para nosotros:  Es imperioso lograr la
interrupción de las negociaciones y de los pagos.



A) Las "negociaciones con el FMI y los pagos como el mejor camino: 25 años
de trágica experiencia.

     El pueblo argentino tiene suficiente experiencia sobre los resultados
que dejan las "negociaciones con el FMI, las visitas de sus inspectores y la
política de que "hay que pagar porque si no nos aislamos. En los últimos 25
años polemizamos (y los denunciamos) con Alfonsín-Grinspun y luego
Alfonsín - Sourrouille - Machinea (con sus ayudantes entre los que estaba
Lavagna); con Menem - Cavallo; con Menem - Roque Fernández; con de la
Rúa-Machinea(volvió) -López Murphy y de la Rúa-Cavallo (volvió); Duhalde -
Remes Lenicow y Duhalde- Lavagna(volvió) y ahora con Kirchner - Lavagna
(siguió). Y luchamos contra sus políticas de "negociar y pagar" como la
"única salida".

La "única salida" ha derivado en un país que en 1984 tenía menos del 4% de
desocupación y hoy tiene el 14,4%  más varios puntos más que surgen de los
planes Jefa y Jefe y Trabajar considerados estadísticamente por el gobierno
como ocupados (lo que llevaría la desocupación a alrededor del 20%), más
cerca de 15%  de subocupación. El salario cayó brutalmente. La pobreza se
extendió del 5% en la década de los años 60 a más del 50% de la población
actualmente y apareció la indigencia que alcanza a más de diez millones de
habitantes del país. En el camino se regalaron -en gigantescos negociados-
todas las empresa públicas y se flexibilizaron todas las relaciones
laborales arrancando a los trabajadores conquistas obtenidas en la mayoría
de los casos con sangre. Cuando comenzamos este debate el monto de lo que
nos decían que debía el pueblo argentino era de 40.000 millones de dólares;
hoy nos reclaman 180.000 millones de dólares. De las visitas que cada tanto
realizaban las "misiones" del FMI  hoy tenemos a  enviados coloniales del
Fondo ya instalados en forma permanente aquí en rol de inspectores. La
experiencia no es sólo la nuestra. Les ha ocurrido a todos los países de
América Latina y del resto del mundo acosados por la exigencias del FMI  y
saqueados por los mecanismos de pago derivados de los endeudamientos que
primero imponen y luego reclaman su devolución. Primero imponen los
endeudamientos y luego imponen sus pagos.



De acuerdo a datos de la CEPAL y el Banco Mundial, al 2002, América Latina
había pagado casi cinco veces la deuda externa original. Desde 1982 pagó 1
billón cuatrocientos mil millones de   dólares y sin embargo debe tres veces
la suma inicial (Néstor Restivo, Clarín, 16 de septiembre de 2002).

Ni dialogando con los organismos de la usura y el robo ni pagando la deuda.
Por ello como lo señala acertadamente Claudio Katz (EDI)  "Dada la magnitud
alcanzada por la deuda (164% del PBI) no hay "quita", perdón o renegociación
que permita atenuar la carga del pasivo. Esas medidas ni siquiera generarían
el alivio circunstancial que produjo el "Plan Brady" o la ficción de respiro
que siguió al "Megacanje". (Claudio Katz, "Cómo hacer el shock
redistributivo". Foro Social Mundial).  La continuidad de funcionarios en
los gobiernos son verdaderos símbolos. Cavallo, funcionario de la dictadura
militar, vuelve con Menem, se va y vuelve promovido por Carlos "Chacho
Alvarez" e Ibarra que convencen a de la Rúa para nombrarlo. Machinea que
estuvo con Alfonsín vuelve con de la Rúa y Alvarez. Lavagna que estuvo con
Alfonsín, Sourrouille y Machinea vuelve con Duhalde y sigue hoy con
Kirchner. Terragno estuvo antes con Alfonsín, volvió con De la Rúa, se fue
antes de ser echado y ahora se postula nuevamente. Los burócratas sindicales
de la CGT que estuvieron en el Ministerio de Trabajo con Alfonsín, que luego
apoyaron a Menem, a de la Rúa, a Duhalde, hoy apoyan a Kirchner. Los grandes
empresarios respaldaron a todos y hoy también a Kirchner. Todos se
benefician "con la única salida": "negociar" (es decir aceptar las
exigencias del FMI) y pagar.

¿Porqué aceptamos que nos sigan diciendo que éste es el "mejor camino"?.

B).-¿Porqué no peleamos por explorar otro?

¿No es hora de intentar otro camino?. Se nos decía que otra política
independiente nos hundía pero Argentina hace dos años que declaró la
cesación de pagos de más de la mitad de la deuda pública, todavía no ha
vuelto a pagar ni siquiera intereses de esa parte y sin embargo creció a más
del 8% en su PIB lo que no tiene antecedentes en los últimos períodos en que
se intentaba pagar todo con ajuste, con empresas, con endeudamiento o con lo
que sea. Y eso a pesar de que Duhalde, primero, y Kirchner ahora pagaron por
la otra mitad  más de veinte mil millones de pesos en dos años. ¿Cuanto
crecería si se interrumpiera todo pago y cuánto mejoraríamos en nivel de
vida si se distribuyera con más justicia?.

Nadie puede  creer ni mucho menos demostrar que "dialogando" con el Fondo o
con Bush se pueda llegar a la conclusión de que la prioridad sea la
desocupación o el salario por el piso, la educación o la salud y que allí
deban ser volcados los recursos y las riquezas que producimos. Todo lo
contrario y así lo demuestran décadas de experiencias terribles para
nuestros pueblos.

Argentina creció a más del 8 %  y este año crecerá alrededor del 7% pero
Kirchner ató los pagos precisamente al crecimiento (3% del PBI). Más se
crece más se paga.. Que además es lo que implora Kirchner al Fondo y al G-7:
"Déjennos crecer así podemos pagarles". Y ese crecimiento además es
absolutamente circunstancial Crecer para pagar se propone en definitiva. Más
lamentable todavía. No es crecer para mejorar el pueblo. Crecer para que
puedan cobrar la deuda. Lo cierto es que la experiencia demuestra que porque
paga el país no crece y cuando circunstancialmente crece es para pagar y
retomar el círculo vicioso.

Como ya hemos señalado la reactivación se ha conseguido aprovechando lo que
se llama la capacidad instalada ociosa en un marco internacional favorable
especialmente signado por los altos precios de los productos primarios que
exporta el país (en particular la soja y también el petróleo) y las
bajísimas tasas de interés internacional (la más baja en décadas). No ha
habido en cambio aumento de la infraestructrura ni de inversiones
significativas. Luego de varios años de un proceso recesivo agudo los
índices de crecimiento y la recaudación fiscal fueron altísimos. Pero todos
los elementos que integran la coyuntura y que la hacen muy favorable son
precarios y sobretodo respecto de  los que  el país no tiene influencia
alguna. Huelga decir que los precios internacionales y las tasas están fuera
de cualquier posibilidad de incidencia del país y medido en plazos más
extensos han resultados históricamente desfavorables para naciones como los
nuestras. Los índices de crecimiento bajarán cuando dejen de influir los
factores apuntados. Que en esta coyuntura  de crecimiento del PIB se estén
priorizando los pagos de deuda externa como hemos demostrado acentúa el
carácter perverso y proimperial de las políticas y decisiones
gubernamentales. Y ya está empezando a cambiar ese "escenario internacional"
y local. Los precios de la soja empiezan a bajar y la Reserva Federal
norteamericana ha anunciado el próximo aumento de las tasas de interés
mientras que ya la actividad económica en el país no avanza de la misma
forma que el año pasado y, como lo destacamos más arriba, cada vez genera
menos empleo.

Ello repercute en forma concreta en nuestra vida cotidiana. El
"extraordinario" crecimiento del PBI  es para la población una cita
estadística o algo que escucha en los medios ya que su nivel de vida no
mejora sino empeora. La pobreza sigue afectando, sin variación, a cerca del
50 % de la población y la indigencia ha crecido por los aumentos de los
precios de los productos de la canasta familiar. El desempleo bajó solo
levemente y los empleos nuevos son  en "negro", informales y precarizados
con retribuciones miserables.

¿Es lo mismo una caída del PBI que un aumento del 8% del mismo?. Con estas
políticas para la mayoría del pueblo su situación no ha variado.

Por supuesto no es lo mismo para el FMI, el Banco Mundial o el BID que como
hemos visto han cobrado sumas cuantiosas gracias a ese aumento del producto.
Tampoco es lo mismo para grandes empresas que operan en el país como lo
festejan los grandes empresarios..

Hemos intentado en tantos años y lo seguimos haciendo en la actualidad
integrar -en el camino de interrumpir las negociaciones y dejar de pagar-
todos los elementos que ayuden a hacer más fuerte y posible ese sendero de
cambio que proponemos. Así lo pensamos en la pelea por combinarlo con otras
medidas como las que el pueblo controle las exportaciones y el comercio
exterior y la banca para que una suspensión de pagos no termine en una más
profunda fuga de capitales o también la lucha por  lograr la propiedad
pública de los servicios esenciales o de recursos naturales importantes o
imprescindibles. Y lo mismo en explorar formas de acciones latinoamericanas
conjuntas que den a esta peleas contra la colonización imperial la
posibilidad de que se concreten con éxito.

Son muchas las voces que han venido postulando otro camino. Entre ellas
algunas de las que se han nucleado en los Economistas de Izquierda (EDI) y
que han sido aludidos precedentemente. Existen otros economistas o sectores
políticos o sociales que han reclamado cambios en la política hacia el FMI
o respecto de los pagos de deuda pública.

Resulta novedoso asimismo el hecho que en los últimos años son muchos los
economistas y ex - funcionarios de los propios organismos financieros que
han salido a denunciar el rol nefasto de los mismos y a aconsejar a los
países considerados deudores a prescindir de ellos en la toma de decisión de
las políticas económicas. El más notorio de ellos, el premio Nobel de
Economía y ex - funcionario del Banco Mundial, Joseph Stiglitz.

Otros economistas se suman a cuestionar el camino actual incluyendo el que
recorre el propio presidente Kirchner.  Mark Waisbrot, co - director del
Center for Economic and Policy Resarch, de Washington, opina, "que es hora
de que el gobierno argentino empiece a considerar la posibilidad de 'dejar
de lado al FMI para construir el crecimiento económico por sus propios
medios". Caracterizado como "economista heterodoxo, crítico del Fondo y
columnista en la gran prensa estadounidense" afirma que "si la Argentina
crece, no necesita pactar con el FMI" mientras abroga por "una moratoria
oficial" de toda la deuda "por lo menos hasta que la economía esté
creciendo". (Clarín, 17 de junio de 2002.) El economista argentino Alan
Cibils que trabaja con Waisbrot en el mismo Centro, se pregunta "¿Porqué se
le sigue dando cabida al FMI en la Argentina? ¿Porqué se permite que el
Fondo tenga ingerencia no sólo en la vida económica sino también en la vida
política ...?". "Quizás -aventura- haya llegado el momento de una nueva
declaración de independencia". (Página 12, 18 de mayo de 2003).

Mientras el vocero del Fondo señala que  si Argentina no paga "corre el
riesgo de quedar aislada de todo financiamiento" (Thomas Dawson, Clarín 14
de febrero), Cibils, desenmascara el supuesto "financiamiento" actual cuando
afirma dice que "es necesario resaltar que la Argentina no recibe préstamo
alguno del FMI, sólo recibe una postergación de vencimientos de capital".
(Página 12, Cash, 18 de enero de 2004).  A lo que agregamos nosotros que el
Fondo, el Banco Mundial y el BID tampoco cumplen con ello ya que no
reembolsan todo lo que el gobierno de Kirchner desembolsa en pagos de
capital a esos organismos, como lo explicamos y detallamos en otros
trabajos. (ver ¿"Está enfrentando Kirchner al Grupo de los Siete y al Fondo
monetario Internacional?, en mimeo - Autodeterminación y Libertad y expte.
D- 6214 - 04).

En una actitud cómplice con los "acreedores privilegiados" (FMI,BM,BID) el
gobierno se guarda bien de denunciar esa actitud. ¿Cómo se puede aislar al
país de financiamiento si hoy a pesar de los pagos que realiza el gobierno
no se recibe ningún financiamiento?.

Para mejorar los ingresos de la población, para crear fuentes de trabajo
para lograr que se inviertan en el país el resultado de lo que se produce,
está planteado como hemos insistido muchas veces y como lo ha señalado Katz
una confrontación "tanto con los banqueros como con los grandes empresarios
argentinos", ya  que esa política redistributiva "sólo podrá sostenerse con
impuestos progresivos y con la cesación del pago de la deuda. No depende de
una u otra acción, sino de ambas y por eso, suspender los pagos de intereses
para canalizar el ahorro hacia los capitalistas locales sería tan nefasto
como transferir los subsidios que reciben estos grupos hacia los banqueros".
(Como hacer el shock redistributivo, ponencia citada) .

Y refiriéndose a la eventual impugnación de la deuda y a la decisión de no
reconocer la legitimidad de más pagos Katz agrega que "el desconocimiento de
la hipoteca tiene mayor gravitación política, porque forma parte de una
lucha mundial contra el despojo financiero que sufren los países
periféricos. Es una reivindicación que unifica la acción solidaria de todos
los pueblos afectados por la opresión imperialista.(citado). La lucha por
interrumpir los pagos y las negociaciones es un gran desafío.



                  6.- A una "causa nacional" un debate y una decisión
nacional.



Como ya lo señalamos el propio discurso del gobierno exige pelear por otros
mecanismos de decisión. Kirchner ha dicho que el país esta frente a una
causa nacional y que lo que se resuelva "involucrará a las generaciones
venideras".  Si es así porque no abrir un debate nacional? ¿Porqué no
escuchar todas las opiniones si lo que se resuelva afectará a varias
generaciones?. ¿Cómo dejar en manos de Kirchner y Lavagna el futuro nuestro,
de nuestros hijos, nietos y bisnietos por más expectativas que tenga la
población en el presidente?.

Si analizamos lo expuesto se desnuda la maniobra del gobierno. Si es una
causa nacional, la va enfrentar solo? ¿La va enfrentar con "luchadores
nacionales" como los empresarios que apoyaron a Videla y Cavallo, luego a
Alfonsín, más tarde a Menem y Cavallo nuevamente, a De la Rúa, a Duhalde y
ahora son entusiastas kirchneristas como Pagani o Roggio o Rocca o Telecom?
¿Acaso con Daher, Cavallieri, Moyano, José Rodríguez? ¿con los senadores o
diputados que le votaron todo lo que pedía el FMI? ¿O quizás directamente
enfrentará esa causa nacional junto a Bush y con el FMI, los nuevos "socios"
que descubrieron Kirchner y Lavagna?

Al contrario es un desafío histórico que el pueblo ejerza su derecho a
autodeterminarse y resuelva  todo lo relacionado con la deuda y el FMI. Debe
abrirse un debate nacional sobre los pasos a dar.

Y mientras tanto, resulta imprescindible lograr que se interrumpan las
presuntas "negociaciones" (imposiciones) y fundamentalmente que durante el
debate se interrumpa todo pago a los organismos financieros internacionales
de una deuda cuestionada con sólidos elementos.

Y parte de la pelea es buscar fuerza en los pueblos latinoamericanos. Ello
permitirá recurrir e integrarse  a una América Latina que está atravesando
similares circunstancias y a pueblos y  organizaciones que en el mundo son
parte de luchas contra la mundialización capitalista y sus efectos bárbaros
y posibilitará que las medidas que proponemos, lejos de encerrarnos o
aislarnos como pregonan los defensores de los sectores dominantes, nos abran
a una realidad que nos fortalezca y enriquezca. Los nombres de Bush y Blair,
son símbolos odiados por masivos sentimientos y acciones de protesta en todo
el mundo. Es la rebeldía lo que sale a la superficie y cada vez más factores
sientan las bases para que se expresen en conjunto. Un amplio debate
nacional donde se vuelquen todos los elementos que ayuden a valorar los
aspectos negativos y positivos de  los desafíos que están planteados  y una
decisión popular deben marcar el camino. Pelear por obtenerlos es el primer
paso que proponemos.



                        7.- Luchar por una consulta popular vinculante.

Mediante este proyecto de ley proponemos  la convocatoria a una consulta
popular vinculante cuyo resultado sea obligatorio para el gobierno nacional.

La consulta tendría el objetivo que se emita opinión sobre si continúa
decidiendo el gobierno o debe ser el pueblo el que decida como encarar todo
lo referido  a la deuda externa. Si la consulta arrojara el resultado de que
debe ser el pueblo el que decida se deben interrumpir los pagos y las
negociaciones, investigar sus orígenes, sus montos, lo que ya se pagó, los
que se beneficiaron con el endeudamiento externo o lo solicitaron, los
criterios que el llamado G-7, el FMI y los acreedores privados han exigido y
exigen para su pago, la relación entre los pagos de la deuda y el empleo, el
salario, la educación y la salud, las posibilidades o no de acciones
latinoamericanas conjuntas y las consecuencias favorables o desfavorables
que  puede tener pagar o no pagar en el futuro.

El proyecto prevé la convocatoria a una segunda consulta obligatoria y
vinculante para que se efectivice el derecho a que sea el pueblo el que
decide sobre el tema.

Se realizará una nueva consulta popular vinculante en un plazo que no sea
inferior a seis meses y no mayor a un (1) año de realizada la primer
consulta convocada por la presente ley a efectos de que el pueblo decida
efectivamente -luego del debate nacional que proponemos- si se desconoce la
deuda y se deja de pagarla o si se reinician los pagos interrumpidos.

Nuestra opinión -reiteramos- ha sido expuesta de todas las formas que hemos
podido respecto a que debe dejar de pagarse esa deuda que se nos reclama y
que debe ser desconocida. Que esa es la verdadera salida para nuestro
pueblos latinoamericanos en lo referido al endeudamiento usurero que nos
condiciona. Pero reclamamos participar de un debate imprescindible con todas
las posiciones existentes y que surjan de un debate   nacional. Y rechazamos
las imposiciones de que la política que se siguió hasta ahora es "el único
camino" tanto como desafiamos a que sea el pueblo el que decida.

El gobierno -ni el Congreso Nacional- promoverán la apertura de ningún
debate nacional ni va aceptar que la población decida sobre el presente,
nuestro  futuro y el de nuestros hijos. Tampoco va a recurrir a la lucha
conjunta con los pueblos latinoamericanos.

No va a convocar a la consulta popular que proponemos y el Congreso
Nacional ya ha mostrado que ha renunciado a cumplir con lo que la propia
Constitución que ellos redactaron les indica. Tenemos que pelear por
arrancar ese derecho democrático elemental. Por eso es un desafío
especialmente para nosotros como pueblo; por recorrer caminos de
autodeterminación y autoorganización. Pelear por exigir ser consultados y
poder decidir en todo lo que se refiere a la deuda externa guarda relación
con poder decidir sobre cómo distribuir la riqueza que el pueblo produce,
las posibilidades de trabajar, crecer, mejorar salarios, estudiar, acceder a
la salud o a una vivienda digna, tener una jubilación que nos permita vivir
con decoro luego de una vida de trabajo. Guarda relación también con empezar
a construir desde abajo  un proyecto de país y continente autónomos que sean
ámbitos donde los criterios imperantes sean los que nos ayuden a satisfacer
lo que necesitamos como pueblo para vivir desarrollándonos en todos los
aspectos reemplazando a las actuales pautas que tienden a asegurar las
ganancias de unos pocos. Los de "arriba" no lo harán por nosotros.



Es un desafío que peleemos por hacernos cargo y autodeterminarnos como
pueblo.

El nuevo país que tenemos que construir surgirá de un pueblo
autodeterminado, no de la dirigencia y la clase dominante que lo saqueó y
destruyó mientras se enriquecía.

Al servicio de esa pelea presentamos este proyecto.



                                     Luis F. Zamora


                                Autodeterminación y Libertad





Presentado el 23 de junio de 2004.  (Expte. 3711 - D - 04)



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Subject: TRES IDEAS SOBRE LA ABOLICIÓN DE LA DEUDA EXTERNA


TRES IDEAS SOBRE LA ABOLICIÓN DE LA DEUDA EXTERNA

Raúl Calvo Trenado


TRES IDEAS SOBRE LA ABOLICIÓN DE LA DEUDA EXTERNA

1) La negación a pagar la deuda externa he de ser una decisión colectiva de
un número destacado de países deudores.

No quiero eximir de responsabilidad a varios gobiernos que, bajo su
palabrería nacionalista o supuestamente izquierdista, esconden su sumisión
al imperialismo y aducen como causas para pagar la deuda motivos tácticos,
estratégicos, de compromiso, de imposibilidad de oponerse a las reglas
colectivas del mercado internacional, etcétera.

Sin embargo, se debe entender que un gobierno, aunque verdaderamente sea de
ideas avanzadas, apenas tiene capacidad para renegociar la deuda y mucho
menos para negarse a pagar (1). Ese Estado disidente sería demonizado,
condenado al bloqueo económico más absoluto e incluso desestabilizado o
invadido.

No es una exageración, estas prácticas siguen siendo recurrentes. Por
ejemplo, diversos analistas pensaban que en Latinoamérica quedó atrás el
fantasma de las intervenciones pero el intento de golpe de Estado en
Venezuela el 11 de abril de 2002 demostró lo equivocado de este
planteamiento.

En África los ejemplos actuales de intervencionismo son múltiples y tan
evidentes que ni siquiera necesitan demostración. Y sobre Asia tenemos el
ejemplo de Iraq, país que molestaba por tener nacionalizado el petróleo y
por estar convirtiéndose en una potencia económica regional que rivalizaba
con Israel.

El Estado disidente que no pagase la deuda pondría en peligro su
supervivencia pues en ningún caso sería "la chispa que hará arder la
pradera", pues es obvio que sólo encontraría actitudes serviles frente al
imperialismo de los gobiernos de los otros países endeudados aunque contase
con el apoyo de los pueblos.

La única posibilidad de resistencia frente al imperialismo y su ominosa
deuda es la unión y la lucha colectiva de los países endeudados que, juntos
y como bloque, se opongan al pago. Pero en ese caso ya no estaríamos
hablando de gobiernos simplemente progresistas sino de clara tendencia
antiimperialista.

2) Los pueblos de los países acreedores deben luchar por abolir la deuda.

Los habitantes del denominado Primer Mundo deben luchar para exigir la
abolición de la deuda. Es un error considerar que es una tarea exclusiva de
los países endeudados y que basta con prestarles "apoyo" o "solidaridad".

Igual de importante a que un grupo de países se nieguen a pagar la deuda, es
el que un país la condone y renuncie a su cobro. Por supuesto,  este Estado
tampoco sería una chispa pero daría ánimos a los demás ciudadanos y
ciudadanas de los otros países acreedores para presionar a sus gobiernos.
Evidentemente este país sufriría también un acoso, cuando menos, económico.

Sí. Ni siquiera un país de los llamados ricos, desarrollados u occidentales
está exento del intervencionismo. Otro ejemplo: las veladas- o no tan
veladas- amenzas a Bélgica por abrir la posibilidad de juzgar a Ariel
Sharon; el país fue amenazado hasta con su expulsión de la OTAN (no hagamos
la broma fácil de decir que ser expulsado de la OTAN es un honor) y ser
condenado al ostracismo. Bélgica tuvo que renunciar a la (remota)
posibilidad de sentar a Sharon en el banquillo.

Es necesario, no obstante que sigamos presionando en nuestros respectivos
lugares para que se condone la deuda. ¿Alguien se imagina el terremoto que
significaría que un país de la UE renunciase al cobro de la deuda?

3) La entrega de la deuda ha de ser incondicional.

Es decir, independientemente de quién gobierne en el Estado deudor. Es un
error común, incluso en la izquierda,  el oponerse a la condonación de la
deuda señalando que, en la mayoría de los casos, los beneficiados son la
burguesía local o los sátrapas que en ese momento ocupen la silla del poder.

La deuda afecta a un Estado en su conjunto aunque la decidan unos pocos, que
son los que menos la padecen. Es necesario eliminar la deuda en todo ese
Estado y que recupere lo que es suyo y allá ese pueblo si no lucha contra
sus opresores de igual manera que el pueblo del país acreedor debe luchar
contra los suyos.

Pensar de otra forma es, en el fondo, realizar la misma política de
genocidio que se ha realizado contra Iraq estos últimos años bajo el llamado
régimen de sanciones.


Raúl Calvo Trenado
1 de Noviembre de 2004

(1) Por supuesto este argumento sería matizable- y quizá mucho- si nos
refiriéramos a un pueblo y a un gobierno verdaderamente revolucionario. Por
eso utilizo el muy ambiguo término de gobierno progresista o de ideas
avanzadas.

TODO SOBRE LA DEUDA EXTERNA EN:

http://www.iberica2000.org/Es/Articulo.asp?Id=1938




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Asunto: EL CONSEJO MUNDIAL DE IGLESIAS (CMI) CRITICO A LOS ORGANISMOS
FINANCIEROS: 'LA DEUDA EXTERNA ES ILEGITIMA Y YA FUE PAGADA VARIAS VECES'



'LA DEUDA EXTERNA ES ILEGITIMA Y YA FUE PAGADA VARIAS VECES'

http://www.iberica2000.org/Es/Articulo.asp?Id=1946

EL CONSEJO MUNDIAL DE IGLESIAS (CMI) CRITICO A LOS ORGANISMOS FINANCIEROS

El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) fustigó aquí a los organismos
financieros internacionales y opinó que la deuda externa de Argentina es
ilegítima y ya fue pagada varias veces.

En tal sentido se pronunció Samuel Kobia, secretario general del CMI, que
congrega a la mayoría de las confesiones cristianas de mayor trayectoria y
cuenta con unos 500 millones de fieles en todo el mundo.

De visita en Buenos Aires, Kobia precisó que una amplia porción de los
146.800 millones de dólares del débito argentino fue declarado ilegítimo y
abominable en 2001, porque fue contraído por los dictadores militares.

El Fondo Monetario Internacional y los acreedores sabían que el sistema de
gobierno era dictatorial y, sin embargo, continuaron otorgando créditos,
enfatizó el religioso en alusión al período comprendido entre 1976 y 1983,
gobernado por regímenes castrenses.

Todo el mundo sabe que el adeudo de esta nación sudamericana fue pagado
varias veces, mientras el pueblo continúa en la pobreza, insistió el líder
del CMI en una conferencia pronunciada en la Universidad de Buenos Aires.

'¿Cómo pueden pretender ahora que ese dinero sea devuelto?', se preguntó
Kobia luego de señalar que se trata de un asunto ético.

Denunció que Estados Unidos se benefició con el 44 por ciento de la fuga de
capital durante el mismo lapso analizado.

Cuando finalizó la dictadura, recordó el secretario general, el Banco
Mundial reconoció que el 30 por ciento del dinero que prestó a Argentina
jamás ingresó al país, y casi la misma cantidad fue utilizada para comprar
armas y aparatos de represión.

El dirigente cristiano dijo que la experiencia del NAFTA, (tratado de libre
comercio entre Estados Unidos, México y Canadá) demostró que el objetivo es
someter la economía regional a la voluntad y control de las corporaciones y
b

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